Exhala suave algo que perduró dentro suyo y con la misma docilidad con la que existe, sus dedos cruzan la hoja de su libro. Arriba en el cielo domina el sol, debajo suyo la hierba insignificante acaricia sus alas, a un costado un poeta desorbitado la admira en silencio. Cuantas cosas pasan en simultáneo mientras ella lee y ríe, caen sometidas las poesías que su distracción creó, es un producto de todas las cosas que no tienen explicación en el mundo sensible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario