Mis dedos tiemblan y están agrietados
No sé en qué momento se me embarraron
Pero siento que mi tacto se refresca cuando lo hundo en la tierra
Soy parte de algo tan vivo que ni si quiera lo veo
Solo hace falta cerrar mis ojos para que todo ocurra
Me conecto con todo y respiro placido
Más temprano que tarde descubro que soy uno
Con aquello que florece en el jardín
Y reinvento mi corazón como una maceta
En la cual pueda germinar algo nuevo.